Esto es casi toodos los días


¿Cómo es posible enfermarse de la gripa con infección en el oído, de la tos, de la gripa y de la tos otra vez, en menos de dos meses? Neta que algo anda mal en esto, y lo más feo del asunto es que no me enfermé de nada de eso en todo el año. No me gusta estar enferma, no me gusta moquear y moquear sin fin, ni que me den ganas de meterme la mano para rascarme la garganta, ni tampoco no tener ganas de hacer nada. No me gusta estar enferma en vacaciones porque cuando estoy en el trabajo de menos la enfermedad me salva de un día laboral, así qué chiste tiene.

Hoy estuve a punto de empezar a escribir el segundo capítulo, pero el punto es que no sé cómo empezar. Sé cuales son los puntos a desarrollar, la función seductora del lenguaje y la violencia del proceso de escritura. He pensado mucho en esto y creo que es la mejor parte de la literatura de Sade, a pesar de que sus textos no son nada sublimes, el tipo era un maniático de la lengua, me gusta pensar que estaba obsesionado con el sentido y las cargas emotivas de las palabras. También me gusta pensar que sabía que su materia prima era tan poderosa como para seducir, engañar, crear y destruir. Creo que ahí está todo el meollo del asunto, pero no se cómo empezar a desarrollarlo, estoy frente a la página en blanco y me pasmo y mejor me voy a tomar un té caliente.

Ya en serio, ¿qué pedo con mi sistema inmunológico?

La vida hogareña es un poco complicada, todos los quehaceres de la casa, como cocinar, lavar ropa y trastes y recoger le quitan mucho tiempo a una. Y luego, después de comer da un sueño tremendo que no me deja ponerme a leer; total que si duermo una siesta que dure hasta que ya no hay luz de día me despierto toda amodorrada y tampoco me puedo poner a leer. Y luego el ruido de la tele. Y el chiste es que solo pude hacer el plan para el segundo capítulo y leer sin llegar a terminar el libro que me interesa. Chale.