Mi personaje tiene treinta años, un trabajo en donde le pagan lo suficiente, una familia, no muy feliz, pero al cabo familia, una pareja amorosa con la que ríe mucho, amigos con los que se reúne de vez en cuando para beber y hablar mucho, un auto viejo pero cuidado, un departamento rentado. Se levanta todos los días y va a trabajar con la felicidad rutinaria de ver los días pasar sin tener problemas graves que resolver, sale con frecuencia al cine o a algún museo, aunque en realidad no conoce nada de arte, le gusta escuchar música, e incluso parece tener buen oído, sin embargo la mayoría de las veces llega a su casa a ver su correo en silencio, o a ver alguna mala noticia que lo deprime y lo incita a cambiar de canal para ver  una mala película.

Mi personaje parece ser feliz, pero lo que sucede con él es que un día, mientras manejaba de regreso a casa,por primera vez se puso a pensar en sí mismo. Cuando llegó se preguntó cómo lo veían los demás, (y en ese momento le dieron unas ganas enormes de leer la mente, y le entró un poco de desesperación), miró la televisión como todos los días y se olvidó de sus pensamientos por un momento, pero al lavarse los dientes antes de dormir, se miró en el espejo y se preguntó a sí mismo lo que pensaba de él, y se sintió humillado frente a su propio juicio. Se dio cuenta de que su vida era tranquila, cómoda, sencilla, pero al final de cuentas, miserable.

¿Qué hizo mi personaje después?