La vida hogareña es un poco complicada, todos los quehaceres de la casa, como cocinar, lavar ropa y trastes y recoger le quitan mucho tiempo a una. Y luego, después de comer da un sueño tremendo que no me deja ponerme a leer; total que si duermo una siesta que dure hasta que ya no hay luz de día me despierto toda amodorrada y tampoco me puedo poner a leer. Y luego el ruido de la tele. Y el chiste es que solo pude hacer el plan para el segundo capítulo y leer sin llegar a terminar el libro que me interesa. Chale.
décembre 18, 2008